Se comprometió a construir una casa y abandonó la obra: deberá pagar 10 veces lo que cobró
8 de mayo de 2026
Un albañil deberá resarcir a un hombre que lo contrató y le pagó por adelantado la construcción de una vivienda de 36 metros cuadrados en Paraje Atreuco, pero desapareció sin terminarla. El juez Luciano Zani, lo condenó a pagar lo que el demandante gastó en terminar el inmueble con otro constructor e indemnizarlo por el daño moral ocasionado en una cifra 10 veces mayor de lo que le había cobrado inicialmente.
Las partes acordaron un plan de pagos en cuotas y que la vivienda debía entregarse bajo la modalidad “llave en mano”. Sin embargo, cuando cobró la última parte, paralizó la construcción con un avance apenas del 25 por ciento, según determinó una pericia de arquitectura. Pese a la carta documento remitida intimándolo a retomar los trabajos, nunca volvió y el demandante contrató a otro albañil.
En su resolución, el titular del Juzgado Civil, Comercial, Laboral y de Minería N° 1 de la IV Circunscripción Judicial, analizó los testimonios de tres testigos, quienes fueron “contundentes” al afirmar que el constructor fue contratado para construir la vivienda y abandonó la obra. El demandado tampoco contestó los requerimientos judiciales: “Debo decir que, atento su actitud procesal sumada al resultado de la prueba analizada a la luz de las reglas de la sana crítica, me siento convencido acerca de la existencia del incumplimiento contractual”, sostuvo.
En el pronunciamiento, Zani lo condenó a pagar los gastos que el demandante tuvo que afrontar para concluir el proyecto, pero fue mucho más severo en cuanto al daño moral que provocó al abandonar la obra de seis por seis metros, que debía tener baño, un dormitorio y cocina-comedor.
El juez ponderó que para el demandante “el hecho de tener una vivienda propia resultaba un sueño personal y un proyecto de vida que implicaba darle a su madre una vivienda digna para compartir con ella sus últimos días”. Como consecuencia del abandono de la obra dicho proyecto se vio truncado porque su madre falleció antes de terminar la casa. Los testigos, por su parte, afirmaron que se vio bastante afectado anímicamente.
En ese marco, el magistrado citó un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el cual el máximo tribunal sostiene que “el dolor humano es apreciable y la tarea del juez es realizar la justicia humana; no se trata de una especulación ilícita con los sentimientos sino de darle a la víctima la posibilidad de procurarse satisfacciones equivalentes a lo que ha perdido. Aun cuando el dinero sea un factor muy inadecuado de reparación, puede procurar algunas satisfacciones de orden moral, susceptibles, en cierto grado, de reemplazar en el patrimonio moral el valor que del mismo ha desaparecido”.