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Cuenta regresiva para el nuevo Código Procesal Civil de Neuquén: las partes marcarán el ritmo de los juicios y las audiencias abren espacio al acuerdo

El 1 de agosto entra en vigencia en Neuquén el Código Procesal Civil Adversarial y convierte a la provincia en la primera del país en aplicar el modelo adversarial a los juicios civiles y comerciales.

El nuevo régimen redefine los roles del proceso, habilita acuerdos entre las partes, elimina burocracia, simplifica las sucesiones y garantiza alternativas en papel ante cualquier contingencia tecnológica.

A pocos días de su entrada en vigencia, desde el Poder Judicial del Neuquén queremos repasar los principales cambios que introduce el nuevo Código Procesal Civil Adversarial (CPCA) en la forma de tramitar los conflictos civiles y comerciales: sucesiones, alquileres, deudas, contratos y reclamos por daños, entre otros.

El nuevo régimen establece reglas de juego más simples y claras para todos los que intervienen en un proceso, lo que se traduce en mayor seguridad jurídica y menos burocracia. Sobre el modelo adversarial —el mismo camino que la provincia recorrió como pionera en materia penal—, los roles quedan resignificados: las partes y sus abogados litigan e impulsan la causa, y el juez se concentra en garantizar el debido proceso y resolver.

Las partes marcan el ritmo del proceso

Quienes tienen un conflicto —y sus abogados— asumen un rol central desde el primer día: deben reunir las pruebas relevantes y definir la estrategia del caso desde el inicio, sea para reclamar o para defenderse. La litigación pasa a ser una habilidad profesional central.

“Ahora el ritmo del proceso lo marcan las partes. Se trata de una manera completamente nueva de entender el juicio”, explica Manuel Castañón López, juez de Cámara e integrante de la Mesa de Implementación del CPCA.

Audiencias con espacio para el acuerdo

El nuevo Código habilita a las partes a alcanzar acuerdos sobre el procedimiento o sobre la prueba, e incluso a resolver el conflicto de manera anticipada. Las audiencias orales —previstas para los procesos más complejos— se convierten en un espacio de encuentro cara a cara entre personas, abogados y jueces, donde muchas veces se cierran esos acuerdos. Los trámites que no requieren audiencia mantienen la vía escrita, con posibilidad de convocarla si las partes lo solicitan.

“Antes las personas debían adaptarse a las reglas rígidas del sistema. Ahora el sistema se adapta a los posibles acuerdos de las partes”, señala Castañón López.

El procedimiento sucesorio, por ejemplo, pone a los herederos en el centro: si hay acuerdo entre las partes, la partición de los bienes puede resolverse de manera privada, con incentivos para optar por esa vía. El objetivo es reducir pasos dentro del expediente y evitar demoras injustificadas.

Tecnología con plan de contingencia

El expediente digital, las notificaciones electrónicas y la prueba digital serán la regla general. El nuevo sistema, además, se hace cargo de los desafíos: ante urgencias o fallas técnicas, se mantiene la posibilidad de presentar escritos en papel.

“Hemos sido muy cuidadosos con este tema y coordinamos con todos los jueces la posibilidad de recibir los escritos en papel. Esto garantiza que, si un día no hay internet o se corta la luz, el profesional no pierda la oportunidad de defender los intereses de sus clientes”, detalla el magistrado.

Los testigos, por su parte, podrán declarar por videoconferencia, en el juzgado más cercano a su domicilio o en el juzgado de Paz de su localidad. “La tecnología aquí debe ser una aliada, no un enemigo de la gente”, sostiene Castañón López.

Costos del proceso con una declaración jurada

Otro de los grandes cambios apunta a quienes no pueden afrontar los costos de un juicio. Hasta ahora, pedir el beneficio de litigar sin gastos implicaba un trámite largo, con informes y testigos, que demoraba meses y sobrecargaba los juzgados.

Desde el 1° de agosto, ese proceso se simplifica: alcanzará con presentar una declaración jurada.

Con esta reforma, la provincia de Neuquén estrena un sistema inédito en la Argentina: juicios más simples, más ágiles y menos burocracia.