El TSJ aprobó el plan para la implementación de la reconfiguración de las circunscripciones
4 de marzo de 2026
El máximo tribunal de la provincia puso en marcha una hoja de ruta para ejecutar de manera ordenada y progresiva la nueva organización territorial del Poder Judicial, en cumplimiento de la Ley Provincial N° 3544. También se aprobó un nuevo logo institucional.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) aprobó el Plan de Implementación de la Reconfiguración de las Circunscripciones Judiciales, documento que establece las principales acciones, responsables y plazos para adecuar la estructura territorial del Poder Judicial del Neuquén a la nueva organización de siete circunscripciones prevista en la Ley Provincial N° 3544, sancionada el 19 de diciembre de 2025.
El plan fue elaborado por la Dirección de Planificación y Modernización y contempla una implementación gradual en cuatro dimensiones: normativa y reglamentación, comunicación e imagen institucional, adecuaciones operativas y tecnológicas, y actualización de sistemas informáticos.
Entre las acciones previstas se destacan la elaboración del reglamento que delimitará las nuevas circunscripciones —incluyendo las recientemente creadas Circunscripción Vaca Muerta y Circunscripción Del Limay—, la actualización del logotipo institucional para reflejar las siete circunscripciones, la adecuación de sistemas informáticos, la actualización de la Guía Judicial y de los organigramas, y el desarrollo de acciones de comunicación tanto internas como dirigidas a la comunidad, el Colegio de Abogados y demás operadores judiciales.
La Ley N° 3544 establece un plazo de noventa días hábiles para su reglamentación, con entrada en vigencia estimada para el 10 de junio de 2026. El plan se ejecutará de manera coordinada entre los distintos organismos del Poder Judicial, bajo la conducción del Tribunal Superior de Justicia.
Nuevo logo institucional en el marco de la reorganización territorial

La actualización del escudo refleja el pasaje de cinco a siete circunscripciones judiciales y moderniza la identidad visual de la institución para su correcta aplicación en entornos digitales y físicos.
Además de incorporar las siete regiones, la actualización introdujo ajustes sintácticos y formales orientados a mejorar la legibilidad en tamaños reducidos, optimizar su reproducción en soportes digitales y garantizar una composición visual coherente. El rediseño preserva el valor histórico y representativo del escudo, conservando sus elementos originales.
Entre los objetivos del nuevo sistema de identidad visual se destacan la unificación institucional —con el escudo del Poder Judicial como símbolo único—, la eliminación de logos fragmentados por organismo, y la garantía de una imagen sólida, consistente y reconocible tanto en el ámbito digital como en el físico.